sábado, 16 de abril de 2016



El 15 de abril de 1953 la CGT había organizado una concentración en la Plaza de Mayo. Antonio Cafiero recuerda: "Era una tarde cálida. La multitud se manifestaba de modo pacífico, con sus cánticos de siempre. Perón se aprestaba a explicar por qué no era posible decretar la libertad de los precios, cuando se vio interrumpido por dos explosiones estremecedoras y el aleteo desordenado de las palomas que escapaban del horror. La gente no se movió de su sitio. Un griterío ensordecedor inundó la plaza: "¡La vida por Perón, la vida por Perón!"
Dos bombas habían explotado en la estación del subterráneo, provocando 7 muertos y un centenar de heridos.
Quienes colocaron las bombas fueron Roque Carranza, Carlos Alberto González Dogliotti, y los hermanos Alberto y Ernesto Lanusse, encarcelados por Perón y amnistiados por la Fusiladora.
Al día de hoy, una estación del subte porteño lleva el nombre del asesino Roque Carranza











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